TERAPIA SENCILLA 3: MI PEQUEÑO BALANCE

Para realizar esta terapia lease el artículo que se encuentra en el siguiente enlace:https://rociofernandezdiaz.wordpress.com/2013/12/30/106/

Al igual que yo he realizado mi pequeño balance os invito a hacerlo, pero de forma mucho más sencilla y práctica…

MATERIALES

Dos cartulinas tamaño cuartilla: una amarilla y una verde
Un bolígrafo azul o negro
PROCEDIMIENTO

Elegiremos dos acontecimientos, uno que nos haya hecho realmente felices y otro a través del cual nos hayamos sentido totalmente débiles, tristes o vulnerables.
Para cada uno de los dos casos anteriores responderemos por escrito y separada a las siguientes preguntas:
– ¿Qué sucedió?

– ¿Cómo vivieron mis allegados ese acontecimiento?

– ¿Cómo lo viví yo?

– ¿Cómo me sentí? ¿Por qué?

– Resolución: ¿Qué hice cuando sucedió ese acontecimiento?

– ¿Por qué me produce bienestar o me hace sentirme mal lo que sucedió?

El acontecimiento positivo lo pondremos en la cartulina amarilla y el acontecimiento negativo en la verde.
Algo muy importante que debemos tener en cuenta es que nos “vamos a permitir” a nosotros mismos llorar, reír…expresar los sentimientos que en cada una de las situaciones y acorde al momento de la terapia en el que nos encontremos necesitemos expresar. De igual modo y por ello, no se recomienda tiempo específico para la realización del mismo, pero si estar solos y en un ambiente tranquilo, cálido y confortable. Una vez finalizada dicha actividad vamos a guardar ambos papeles en una cajita, podríamos quemarlos como hay gente que aconseja que se haga, yo prefiero guardarlo porque las vivencias no pueden eliminarse pero si almacenarse de forma que terminen pasando a nuestra vida como acontecimientos vividos sin más peso o importancia que esa. De igual modo me gustaría pediros que al acontecimiento negativo le restásemos importancia y que al positivo le demos mucho más de la que tiene (a veces nos cuesta menos trabajo humillarnos por nuestros fracasos que felicitarnos a nosotros mismos por nuestros logros).

A través de este ejercicio trabajaremos:

Reconocimiento y expresión de emociones

 

 

TERAPIA SENCILLA 2: MI ÁRBOL DE LOS DESEOS

Para realizar esta terapia lease el artículo que se encuentra en el siguiente enlace:https://rociofernandezdiaz.wordpress.com/2013/12/18/82/

Y ahora no podemos hacer nada…bueno SIEMPRE podemos hacer algo….siempre…echar de menos a alguien con tristeza y en exceso nos roba instantes llenos de la misma dulzura o más aún si cabe que la que podemos estar viviendo en este preciso instante …porque debemos recordar con amor pero siempre agarrados al presente, aprovechando las oportunidades que se nos presentan y considerando cada acontecimiento igual con apariencia diferente al resto, viviéndolo como único y especial en cada uno de los casos… y sobre todo debemos agarrarnos a quienes están ahora a nuestro lado porque son igual de importantes que las personas a las que echamos de menos la única diferencia es que estos aún están con nosotros.

Por ello voy a plantearos una pequeña actividad o mejor dicho “una terapia dulce” seguid leyendo…

NECESITAMOS:

Postalitas de navidad
Rotulador negro
Cordón fino de colores
NO tener miedo a los recuerdos
Tener muchas ganas de exprimir cada uno de los instantes que compartamos esta año con los nuestros
DESARROLLO:

En cada una de las postalitas escribiremos el nombre de alguien a quién echemos de menos y no pueda estar compartiendo estos momentos con nosotros y abajo podemos escribirle algo sencillo pero bonito. Luego colgaremos cada una de las postalitas en el árbol de Navidad o las pondremos en torno al portal de Belén.

Por ejemplo…

2

 

 

Con técnicas como esta conseguimos trabajar varios aspectos:

Reconocimiento e identificación de sentimientos
Canalización y manifestación adecuada de los mismos y
Afrontamiento de situaciones “especiales” o dolorosas
Espero que esta terapia os haya llenado el corazón de recuerdos hermosos e inolvidables que ahora os acompañen y os ayude a forjar los que aún estén por llegar…

 

TERAPIA SENCILLA 1: LA CARTA

 

 

PixelArtist_20131118_113443_7
Muchas veces pensamos que la solución a un problema viene determinada por la naturaleza del mismo. Con ello me refiero, a que en base a la intensidad con la que vivenciamos un acontecimiento o hecho estresante, vivimos la dificultad a la hora de encontrar/hallar una solución adecuada y a través de la cual al menos logremos sino “ponerle solución” aliviar en cierto modo dicho problema. Pero hay problemas, circunstancias o acontecimientos cuya “subsanación”, no depende directamente de nosotros mismos y se escapa “un poco” de nuestras manos…

¿Qué hacemos entonces? empecemos por orden…cuando alguien nos acusa de forma injustificada por haber hecho algo, cuando una amistad se rompe, cuando alguien a tu lado está pasando un mal momento y no sabes de qué forma acercarte, ni de qué forma poder llegar a su corazón…expresión de sentimientos, duelos. pérdidas… nos sentimos bloqueados, frustrados, agotados y sin recursos. Sin fuerzas, acabados y en ese momento lo único que tenemos claro, es que tenemos los tobillos tan hundidos en el barro del final del pozo, que de aquí en adelante por grande que sea el sufrimiento que acontezca a nuestro lado no puede llegar a ser tan intenso como éste, por el simple hecho de por como lo estamos viviendo…en otras palabras, sentimos que lo único que nos queda es salir del pozo, porque ya no podemos hundirnos más en el barro que se cierne bajo nuestros pies- Para ello hay gente que se agarra a la cuerda del pozo, y otra que grita hasta que alguien la escucha y le lanza el cubo y la ayuda a salir. Pérdida de trabajo, problemas de pareja, frustración, soledad, incapacidad para comunicarse, muerte de un ser querido…

Coge una hoja del papel y un bolígrafo, ¡No no claro que no! Nada de correo electrónico, nada de escribir en un documento de texto en el ordenador, ¿Qué porqué? pues porque algunas veces es necesario que las letras tiemblen, que los tachones hablen de dudas y que las lágrimas que no hemos sido capaces de derramar sean las mismas que hoy nos hagan ir a por un pañuelo, para ir secando lo que escribes a medida que lo haces…pero…¿Qué escribo? Reglas básicas:

RECUERDA: Esta carta es para TI…
¿Qué escribo? : pues tal y como te sientes, no omitas detalles, si sientes la necesidad de repetir más de una vez un mismo sentimiento hazlo, y sobre todo no tengas miedo, porque el hecho de que la carta llegue o no a su destinatario real, solo es una opción más con la que cuentas, si no lo prefieres así, cuando termines de escribirla, tienes varias opciones. Entre dichas opciones puedes…guardarla en un pequeño cajón como tu pequeño tesoro, guardarla tan solo durante un tiempo hasta que te sientas preparado para entregarla o simplemente entregarla directamente
¿Cómo sabré que es lo más adecuado?: si entregarla, guardarla, esperar…? hay decisiones importantes que no son correctas ni adecuadas, sino que dependen de las necesidades y sentimientos de cada momento, cuando hayas terminado de escribir la carta van a ser tus sentimientos los que guíen esta decisión. Así que no tengas miedo.
Por último te invito a que lo hagas aunque pienses que tu dolor no puede aliviarse o que las cosas que quedaron por decirse ya no tiene remedio, solo porque no puedes tener delante justo a la persona que quieres que te escuche, o porque hoy sientes que no tienes simplemente por qué creer en nada. Yo hoy te invito a que lo hagas porque normalmente contamos con mecanismos de defensa que lo que hacen como su propio nombre

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s